¿Cuánto tiempo nos queda como civilización? ¿se va a acabar el tiempo?
Muchos hoy en día piensan que con esta inteligencia artificial, con toda la tecnología nueva, con la electricidad de fuentes alternativas, no se requiere tanto explotar la naturaleza. Pero si uno lo analiza muy a fondo, nosotros siempre fuimos y siempre vamos a ser dependientes de la tierra. Y hay otro gran punto, una gran ilusión en la que nosotros como humanidad vivimos, y es que nosotros queremos producir, queremos crecer y queremos ganar más. Y los dos elementos básicos para que eso sea posible son los recursos naturales y los recursos humanos. Uno tiene que invertir energía humana y uno tiene que invertir energía de fuentes naturales para transformar esta energía en producción, en ganancia. Mucha gente ve el sentido de su vida únicamente en conseguir placeres. Uno trabaja para poder ganar, para poder cubrir sus necesidades y ojalá poder comprarse algunos placeres y así disfrutar de la vida. Hoy en día consumo significa placer. Pero no son conscientes de que los recursos naturales son limitados. ¿Cómo esperamos nosotros hacer un progreso? Eso no tiene lógica. ¿Cómo cubrir entonces la codicia de los grandes y cómo cubrir el hambre y la codicia de los pobres?
Muchos piensan que la salida es manipular los precios de los recursos naturales y después manipular los precios del costo de trabajo, y con la tecnología poder interferir aún más, explotar más eficientemente, y al mismo tiempo poder reemplazar el trabajo del ser humano. Y eso es de hecho algo que vemos que está pasando, especialmente ahora en esta etapa en donde estamos con la inteligencia artificial. Muchos trabajos ya son obsoletos, ya no vamos a necesitar seres humanos para que los hagan. Vemos que esta dependencia está aumentando cada vez más y más. Invertir una vez en una máquina, en una tecnología, va a ser más eficiente que estar invirtiendo toda la vida en una persona y después todavía sostener un sistema para mantener a la persona en la vejez.
Se va a llegar prácticamente a estos robots que hacen el trabajo físico de los seres humanos y a la inteligencia artificial que puede reemplazar el trabajo intelectual de los seres humanos. Se va a llegar a un punto en donde tener a los seres humanos va a ser inútil. ¿Por qué? Porque a las personas ordinarias, quienes se han dedicado a trabajos ordinarios, las máquinas los van a reemplazar. Y ahí viene la gran pregunta, ¿Qué hacer con todas estas personas inútiles desde la perspectiva económica de la utilidad? Prácticamente se volverían solo una carga para el sistema. Yo uso la palabra inútiles, aunque eso suena muy inhumano, porque algunos promovedores, o digamos visionarios quienes están conscientes de todas esas tendencias, los llaman inútiles.
Que una persona se sienta inútil es una de las principales razones de enfermarse. La necesidad de sentirse útil es uno de los ingredientes para estar sano. Entonces ahí vemos que en el mundo, así como va avanzando, va a haber un gran aumento en enfermedades psicológicas, psiquiátricas e incluso vemos también diferentes enfermedades físicas. No es una exageración, es una realidad. No podemos frenarlo, no podemos cambiarlo y al mismo tiempo tampoco podemos salirnos de este mundo. Pero una cosa sí tenemos de nuestro lado y eso es entender nuestro verdadero propósito de la vida, y nuestro verdadero propósito de la vida no es volvernos una pieza en un sistema de explotación de recursos. De acuerdo con la sabiduría de los vedas, nuestro propósito no es complacer nuestros sentidos. Sí, tenemos que cumplir esas necesidades, sí, pero también complacer los sentidos del Señor Supremo, de Dios.
Cuando yo dentro de este sistema llego a entender que soy inútil, y si mi perspectiva se abre a través de la fe, voy a descubrir que sí tengo un propósito. Mi propósito es de servir a Dios. Mi propósito es de amar a Dios. Mi propósito es de servir a todos los demás dentro de este concepto de la vida. Si hemos depositado nuestra fe en la guía de la sabiduría superior, la sabiduría espiritual, entonces siempre habrá alguna salida. Es cuestión de fe. Prácticamente los que no despiertan su fe, los que no descubren este propósito más allá del concepto de explotación del mundo, van a tener dificultades, se van a volver seres humanos inútiles. ¿Por qué? Porque en esta nueva etapa de la humanidad, el “transhumanismo” como lo llaman, no hay espacio ni para Dios ni para la fe ni tampoco para el humanismo como nosotros lo hemos conocido, en donde un ser humano es considerado con las necesidades del otro. En un nuevo mundo, todo eso ya no tiene ningún valor. El único valor que existe es la productividad dentro de este sistema.
Ahora es el tiempo para este llamado, para considerar las cosas, para ver qué hacemos con nuestra fe, para ver qué hacemos con nuestra intuición, para ver qué hacemos con esta necesidad que tenemos de confiar en alguien, de ver la esperanza en algún lado. Y esta esperanza únicamente puede venir de la promesa del Señor Supremo de que este mundo es creado por Él, y en última instancia, siempre cumple Su propósito de acuerdo con Su deseo y no con alguna otra idea de un ser insignificante que se vuelve poderoso por un cierto tiempo. Cada quien tiene que ver qué suena más atractivo. ¿Me suena más atractivo un mundo que considera a todos así como Dios los creó? ¿o me suena más atractivo el mundo que proponen estas personas con estas ideas de que solo los exitosos deben ser los exitosos y a los inútiles los mantenemos hasta que se mueran? Porque sí o sí se van a morir más rápido si se sienten inútiles.
Ahora es el momento donde la parte sensible de la humanidad puede ver que esta conciencia, esos conceptos, esta moral que sigue en este mundo presente está justo por acabarse. Y eso es una razón para abrazar más rápido los principios divinos de la vida, de investigar, de informarse y de aprender.
Resumen de una charla
de BR Swami
(Junio 2025, Austria)
Ver charla completa en Youtube:
https://youtu.be/QDZChFBaJno?si=bdI2VAa2Zd_StXr1